segunda-feira, 23 de novembro de 2015

"Mujer, nada me has dado", de Pablo Neruda

       Nada me has dado y, para ti, mi vida
       Deshoja tu rosal de disconsuelo
       Porque ves estas cosas, que yo miro
       Las mismas tierras, los mismos cielos
    Porque la red de nervios y de venas
    Que sostiene tu ser y tu belleza
    Se debe estremecer al beso puro
    Del sol, del mismo sol que a mí me besa.
    Mujer, nada me has dado y, sin embargo,
    A través de tu ser siento las cosas,
    Estoy alegre de mirar la tierra
    En que tu corazón tiembla y reposa.
    Me limitan en vano mis sentidos,
    Dulces flores que se abren en el viento,
    Porque adivino el pájaro que pasa
    Y que mojó de azul tu sentimiento.
    Y sin embargo no me has dado nada,
    No se florecen para mí tus años,
    La cascada de cobre de tu risa
    No apagará la sed de mis rebaños.
    Hostia que no probó tu boca fina,
    Amador del amado que te llame,
    Saldré al camino con mi amor al brazo
    Como un vaso de miel para el que ames.
    Ya ves, noche estrellada, canto y copa
    En que bebes el agua que yo bebo,
    Vivo en tu vida, vives en mi vida,
    Nada me has dado y todo te lo debo.

    
     do pintor chileno Sergio Montecino